Escena 04 – El PRIMER DÍA

EI libro de Dios comienza de una manera digna de un rey. Nos dice lo que quiere que sepamos y nada más.

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis 1:1).

Todo lo que podemos ver y tocar tiene un principio, pero el Creador-Dueño del universo no tiene principio ni fin. Él es el invisible y eterno Espíritu que puede estar en todo lugar en todo momento. Él ve y conoce todo.

¿Sabes cómo se llama? Dios tiene muchos nombres, pero el más famoso es el SEÑOR. En el idioma original de su libro, su nombre es Yahveh, que significa Aquel que ES o sencillamente, el YO SOY.

La historia de la creación continúa con la descripción que hace el Rey de la tierra primitiva.

“Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.” (Génesis 1:2).

Era el momento de preparar el planeta para las personas.

“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche…” (Génesis 1:3-5).

¿Qué hizo el primer día de la creación? Ordenó que la luz atravesara las tinieblas. Más tarde, el sol brillaría sobre la tierra, pero no el primer día. Dios quiere que sepamos que Él es el Origen de la luz.

“…Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad.” (1 Juan 1:5 NVI).

Dios es puro, como la luz. No puede ser contaminado. Incluso cuando la luz brilla sobre cosas muy sucias, sigue siendo pura. Dios es perfecto. Dios es santo.

¿Observaste quién estaba con Dios en la escena de la creación? Su Espíritu Santo estaba allí, moviéndose sobre las aguas. Su Verbo también estaba allí, hablando.

“En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas…” (Juan 1:1-3 NVI).

El Espíritu Santo y el Verbo siempre han estado con el único Dios verdadero. Por eso, puede decirse del rey que:

Incluso cuando solo Él existía, nunca estaba solo.


Esto ha sido una porción (usado bajo permiso del autor) del libro «Rey de Gloria» narrado por Paul D. Bramsen 
(nota: el uso de negrillas, cursivas y algunos cambios de versión de la Biblia son nuestra y no del original) 
Creditos:  2019 © ROCK International www.king-of-glory.com

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.(Tito 2:11-14)