Escena 50 – DOMINIO SOBRE EL PECADO

Un día, cuatro hombres que cargaban la camilla de un hombre paralítico entraron a la casa donde estaba Jesús.

Intentaron abrirse paso a empujones, pero el lugar estaba tan atiborrado de gente que no pudieron entrar. Así que subieron al tejado, quitaron unas tejas y bajaron la camilla a la habitación, justo delante de Jesús.

”Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.” (Marcos 2:5).

Jesús sabía que la mayor necesidad de este hombre no era volver a andar, sino recibir perdón por sus pecados.

”Algunos de los maestros de la ley religiosa que estaban allí sentados pensaron: “¿Qué es lo que dice? ¡Es una blasfemia! ¡Sólo Dios puede perdonar pecados!”.
En ese mismo instante, Jesús supo lo que pensaban, así que les preguntó: ¿Por qué cuestionan eso en su corazón? ¿Qué es más fácil decirle al paralítico: “Tus pecados son perdonados” o “Ponte de pie, toma tu camilla y camina”? Así que les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados”.
Entonces Jesús miró al paralítico y dijo: “Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!”.
Y el hombre se levantó de un salto, tomó su camilla y salió caminando entre los espectadores, que habían quedado atónitos.
Todos estaban asombrados y alababan a Dios, exclamando: “¡Jamás hemos visto algo así!”
 (Marcos 2:6-12 NTV).

Los maestros de la ley estaban cegados por su religión y su orgullo. Sus pensamientos discurrían algo así: ¡Jesús, eres un blasfemo! Insultas a Dios porque afirmas que puedes perdonar los pecados. Sin embargo, ¡solo Dios puede hacer eso!

Tenían razón al pensar que solo Dios podía perdonar los pecados, pero se habían equivocado en sus conclusiones respecto a quién era Jesús.

¿Quién crees tú que es Jesús? ¿Te acuerdas del significado de su nombre? El SEÑOR salva.

En un pueblo palestino donde Jesús enseñó, la gente llegó a esta conclusión:

”…ahora lo hemos oído nosotros mismos, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo.” (Juan 4:42).


Esto ha sido una porción (usado bajo permiso del autor) del libro «Rey de Gloria» narrado por Paul D. Bramsen 
(nota: el uso de negrillas, cursivas y algunos cambios de versión de la Biblia son nuestra y no del original) 
Creditos:  2019 © ROCK International www.king-of-glory.com


Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.(Tito 2:11-14)