Escena 52 – EL PROVEEDOR

Grandes multitudes seguían a Jesús, a veces durante varios días.

A menudo, le encontraban en lugares desiertos, donde iba a pasar tiempo con sus discípulos. A veces, la multitud tenía hambre.

Eso fue lo que pasó una tarde, cuando más de 5000 personas se habían reunido en una ladera al oriente del mar de Galilea. Entonces Jesús le preguntó a Felipe, uno de sus discípulos:

”…¿Dónde podemos comprar pan para alimentar a toda esta gente?» Lo estaba poniendo a prueba, porque Jesús ya sabía lo que iba a hacer.
Felipe contestó: ¡Aunque trabajáramos meses enteros, no tendríamos el dinero suficiente para alimentar a toda esta gente!
Entonces habló Andrés, el hermano de Simón Pedro: “Aquí hay un muchachito que tiene cinco panes de cebada y dos pescados. ¿Pero de qué sirven ante esta enorme multitud?».
Jesús dijo: «Díganles a todos que se sienten». Así que todos se sentaron sobre la hierba, en las laderas. (Sólo contando a los hombres sumaban alrededor de cinco mil).
Luego Jesús tomó los panes, dio gracias a Dios y los distribuyó entre la gente. Después hizo lo mismo con los pescados. Y todos comieron cuanto quisieron.
Una vez que quedaron satisfechos, Jesús les dijo a sus discípulos: «Ahora junten lo que sobró, para que no se desperdicie nada».
Entonces ellos juntaron las sobras y llenaron doce canastos con los restos que la multitud había dejado después de comer de los cinco panes de cebada.”
 (Juan 6:5-13 NTV).

Al día siguiente, algunos de la multitud vinieron en busca de Jesús. Querían convertirle en su rey, pero solo para que les salvara de sus opresores romanos y les siguiera alimentando. Jesús les dijo:

«…no se preocupen tanto por las cosas que se echan a perder, tal como la comida. Pongan su energía en buscar la vida eterna que puede darles el Hijo del Hombre. Pues Dios Padre me ha dado su sello de aprobación.
…Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca volverá a tener hambre; el que cree en mí no tendrá sed jamás.»
 (Juan 6:27, 35 NTV).

La comida puede mantener tu cuerpo con vida durante un tiempo, pero solo el Señor Jesús puede darte vida verdadera, durante un tiempo y por la eternidad.

Solo Jesús puede decir:

«Yo SOY el pan de vida”.


Esto ha sido una porción (usado bajo permiso del autor) del libro «Rey de Gloria» narrado por Paul D. Bramsen 
(nota: el uso de negrillas, cursivas y algunos cambios de versión de la Biblia son nuestra y no del original) 
Creditos:  2019 © ROCK International www.king-of-glory.com


Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.(Tito 2:11-14)