Escena 53 – EL MAESTRO

Jesús no era como los líderes religiosos que decían cosas como: «¡Haz esto! ¡No hagas aquello! ¡Sigue estas normas! ¡Este es el camino!». Solo Jesús podía decir:

”… Yo soy el camino, y la verdad, y la vida;…” (Juan 14:6).

Jesús también era distinto a los profetas que ofrecieron sacrificios por sus pecados y escribieron sobre el Mesías venidero. Jesús dijo:

”No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.” (Mateo 5:17).

A menudo, Jesús enseñaba a sus discípulos cómo debían vivir los ciudadanos del reino de los cielos para reflejar el carácter y la gloria de su Rey.

”Han oído la ley que dice: «Ama a tu prójimo» y odia a tu enemigo. Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen!

Cuando ores, no hagas como los hipócritas a quienes les encanta orar en público, …donde todos pueden verlos…
Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado…
Ora de la siguiente manera: Padre nuestro que estás en el cielo, que sea siempre santo tu nombre.
Que tu reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo.
Danos hoy el alimento que necesitamos,…

Así que no se preocupen por todo eso diciendo: «¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?».
Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.
Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.

Ten cuidado de los falsos profetas que vienen disfrazados de ovejas inofensivas pero en realidad son lobos feroces.

Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida.
Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca.

Pero el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena.
Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo.”
 (Mateo 5:43-44; 6:5-6, 9-11, 31-33; 7:15, 24-27 NTV).

Nadie habló jamás como el Maestro del cielo.


Esto ha sido una porción (usado bajo permiso del autor) del libro «Rey de Gloria» narrado por Paul D. Bramsen 
(nota: el uso de negrillas, cursivas y algunos cambios de versión de la Biblia son nuestra y no del original) 
Creditos:  2019 © ROCK International www.king-of-glory.com


Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.(Tito 2:11-14)