83. ¿El Evangelio de Juan Habla de Arrepentimiento?

¿El Evangelio de Juan Habla de Arrepentimiento?

Algunos que tienen problemas para aceptar que la salvación eterna es por fe-sola insisten en que arrepentirse (como dejar de pecar) también es necesario. Por eso es que ellos dicen que el Evangelio de Juan habla de arrepentimiento aunque esa palabra no está presente ni como verbo ni como sustantivo (de metaneo, metanoia). Ellos argumentan que el concepto de arrepentimiento se encuentra en varios pasajes, pero su definición y suposición acerca del arrepentimiento en Juan no se puede sostener.

El significado de arrepentimiento

El significado de arrepentimiento ya se ha explicado anteriormente (Apuntes de Gracia no. 22, Vea Arrepentimiento: Qué Hay en una Palabra ). En general, los lingüistas están de acuerdo en que arrepentimiento significa un cambio de parecerParecer (nous) algunas veces se refiere a una actitud moral o a una intelectual (Ro. 1:287:2325; Ef. 4:17, 23; Co. 2:18). Arrepentimiento, es un cambio de interno de la mente o del corazón, es diferente a un cambio de conducta externa, aunque sí se espera que suceda (Mt. 3:8/Lc. 3:8; Hchs. 26:20). También, el pecado no siempre es el objeto del arrepentimiento (cf. Hchs. 17:30; 20:21; He. 6:1); el contexto determina eso. Tampoco es una segunda condición para la salvación, lo que es a través de la fe-sola. Ya que la fe es la seguridad de que algo es verdadero, entonces cuando uno es persuadido acerca de una verdad, allí sucede el cambio de parecer o del corazón. La fe puede expresar este cambio (Mc. 1:15; Lc. 5:32; 24:47; Hchs. 11:18; 17:30, 34; 2 Pe. 3:9).

La ausencia de la palabra

Los promotores del arrepentimiento en Juan rechazan el argumento de que no está presente porque la palabra no se encuentra. Ellos argumentan que la ausencia de la evidencia no es evidencia de la ausencia y dan un ejemplo del libro de Ester, el cual no menciona a Dios. Pero una evidencia es la que testifica de un reclamo o suposición verdadera, de lo cual no existe alguna acerca del arrepentimiento en Juan. Su razonamiento es circular, suponiendo que el punto que tratan de probar es verdadero. Su argumento sería verdadero si Juan hubiera mostrado que arrepentimiento como alejarse de pecar es una condición necesaria para la salvación. Considere que, a diferencia de los autores de los otros Evangelios, Juan no menciona al arrepentimiento como parte del mensaje de Juan el Bautista (1:24-27; 3:22-26), pero se enfoca en su propósito que es dar testimonio de Cristo para que todos puedan creer en Él (1:6-8; 3:27-36).

La inferencia de arrepentimiento

Algunos argumentan que aún si la palabra arrepentirse/arrepentimiento no está presente, el concepto de arrepentimiento está presente por inferencia en ciertos pasajes. Aquí se encuentran los pasajes más citados.

Juan 3:14-15. Este es un reclamo de que Jesús usa la referencia de Números 21:4-9 porque los israelitas que pecaron en el desierto se tenían que apartar de sus pecados para ser sanados. Pero aquí no hay ninguna indicación de que alejarse del pecado salvó a los israelitas. Sí, ellos se dieron cuenta de su pecado (Núm. 21:7), pero ellos no fueron sanados por eso. Para ser sanados, ellos solamente tenían que mirar a la serpiente en la asta así como la audiencia de Jesús sólo tiene que mirar al sacrificio de Jesús en la cruz para la salvación de sus pecados. El énfasis no es en alejarse de sus pecados, sino en la simplicidad de la disponibilidad de la fe en Cristo como Salvador. Los siguientes versículos 16 y 18 dicen que la condenación es el resultado de no creer en Cristo, no el fallar al no alejarse del pecado.

Juan 3:19-21. Jesús dijo que aquellos que hacen maldad no vienen a la luz. En vista del contexto anterior así como el consistente uso evangelístico de la frase ‘vienen en los Evangelios, Jesús simplemente está haciendo la observación de que aquellos que prefieren su pecado no creen en Él como Salvador. Ellos ciertamente tendrían que cambiar de parecer acerca de su pecado y sus consecuencias para poder venir a la luz, pero dejar de pecar no se hacer una condición para la salvación.

Juan 3:36. Ellos dicen que apeitheo en este verso se puede traducir como ‘no obedece’ (RVA-2015), por lo tanto quien no obedece al mandamiento implícito de Jesús de arrepentirse no verá la vida eterna. Pero esto otra vez es una conjetura del punto que se está tratando de probar. Además, obedecer no está definido en el contexto, especialmente como dejar de pecar. La RVR1960 lo traduce como ‘rehúsa creer’, que es lo que demanda el contexto. Esta es la contraparte a la primera parte del verso en donde creer tiene como resultado la vida eterna (también vea 3:18 en donde no creer resulta en condenación).

Juan 4:1-42. Porque Jesús menciona la relación de pecado entre un hombre y la mujer, algunos dicen que Él le está exigiendo a ella que se aleje de ese pecado para recibir la vida eterna. Aunque la historia no tiene semejante exigencia. Jesús menciona su pecado para convencerla acerca de quién es Él, el Mesías omnisciente. Una vez convencida de Su identidad, ella cree (4:29, 40-42). La única condición que pone Jesús para recibir el regalo de la vida eterna es ‘pedir’ (v. 10), lo que es una analogía de creer. Como resultado del testimonio de la mujer, muchos samaritanos creyeron (v. 39).

Juan 5:1-15. Cuando Jesús sana al hombre cojo, Él le dice ‘no peques más, para que no te venga alguna cosa peor’. Algunos dicen que esta es una exigencia para que el hombre se aleje de sus pecados. Sin embargo, en la historia no existe ninguna indicación de que el hombre fue salvo en ese momento o ni aún que se le ofrece la salvación. Jesús está implicando que sus pecados contribuyeron a su enfermedad y que por eso él debería de dejar de pecar para prevenir una enfermedad más seria.

Juan 8:1-11. Jesús perdona a una mujer que se encontró en adulterio y le dice ‘vete, y no peques más’. Pero como en la historia anterior, no existe ninguna indicación de que la mujer fue salva o que se le ofrece la salvación. La implicación es que si ella deja de pecar, ella va a evitar que la encuentren fornicando.

Juan 12:40. Jesús cita Isaías 6:10 que predice la falta de respuesta de Israel y lo aplica a Su situación presente. Él usa el lenguaje de Isaías de ver, entender, y convertirse, lo que se muestra como un lenguaje figurativo que los versos 37-39 muestran como una yuxtaposición al verso 42 en donde algunos gobernantes creyeron. El convertirse aquí no es dejar de pecar, sino convertirse al Señor, una manera de describir a aquellos que llegan a la fe en Cristo (cf. Lc. 1:16; Hchs. 9:53; 11:21; 2 Co. 3:16).

La suficiencia de creer

En Juan 20:30-31, Juan explica por qué él decidió escribir ciertas señales que Jesús hizo. Él escribe para que sus lectores crean en Jesús como el Cristo y tengan vida eterna. En esta importante declaración de su propósito, Juan no está diciendo nada acerca del arrepentimiento, lo que es consistente con su Evangelio. Sin embargo, él usa creer noventa y nueve veces y casi la mitad de esas se usa como condición para salvación. Además de los pasajes que ya se mencionaron, aquí hay ejemplos más importantes que muestran la suficiencia de creer para la salvación.

  • Juan 5:38-40. Los judíos que están tratando de matar a Jesús, no se les dice que se alejen de ese pecado, sino que vengan a Él y crean, lo que ciertamente implica un cambio de parecer y como consecuencia un nuevo comportamiento.
  • Juan 6:28-29. Cuando los judíos le preguntan qué ‘deben hacer’ para agradar a Dios, Jesús responde que sólo existe una ‘obra’ – creer. Él pudo fácilmente decir arrepiéntanse y crean, pero no lo hizo.
  • Juan 8:24. Jesús les advierte a los judíos que ellos van a morir en sus pecados si no creen que Él es el Mesías. Aunque Él menciona el pecado, Jesús no menciona el arrepentimiento o alejarse de sus pecados.
  • Juan 16:8-9. El ministerio del Espíritu Santo es redargüir al mundo del pecado porque el mundo no cree en Jesús. La solución obvia para su convicción del pecado no es alejarse de sus pecados, sino creer en Jesús como su Salvador del pecado. El problema es la condición pecadora de uno, y no los pecados específicos.
  • Juan 20:24-29. En su incredulidad, Tomás necesita cambiar su manera de pensar acerca de Cristo. Ambos Tomás y Jesús describen este cambio de parecer como creer (vv. 25, 29).

Conclusión

Juan no ignoraba la palabra arrepentimiento porque él la usa una docena de veces en el Libro de Apocalipsis. ¿Por qué, entonces, la excluye de su Evangelio explícitamente evangelístico? Mientras que arrepentirse como un cambio de corazón se puede describir como creer, la idea de arrepentimiento como alejarse del pecado nunca se confirma explícitamente, mucho menos se hace una condición para la salvación. Juan está mostrando que creer en Cristo Jesús como el crucificado y resucitado Salvador es suficiente para la salvación eterna. Esto requiere un cambio de parecer acerca de Él, lo que adecuadamente implica creer.

Charlie Bing

Fundador del ministerio GraceLife.

El Dr. Bing tiene su Th.M. y Ph.D. de Dallas Theological Seminary. Fue pastor de la iglesia Burleson Bible Church en Texas por 19 años antes de transicionarse a su role actual de director del ministerio GraceLife. Ha servido como profesor adjunto de estudios biblicos en la universidad LeTouneau desde el año 1992 y fué presidente de la Free Grace Alliance.

Es autor de libros como Lordship Salvation: A Biblical Evaluation and Response y el libro traducido al espñol llamado  Simplemente por gracia.