Escena 49 – DOMINIO SOBRE EL VIENTO Y LAS OLAS

Jesús seleccionó a doce hombres para viajar con Él y aprender de Él. También le seguían muchas mujeres. Ellas apoyaban a Jesús y a sus discípulos con alimentos y dinero. A los que creían en Él, su llamado era sencillo:

“…Sígueme.” (Lucas 5:27).

Pero su llamado también era costoso:

”El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;” (Mateo 10:37).

Dado que varios de sus discípulos eran pescadores, Jesús a menudo pasaba el día junto al mar de Galilea. La gente acudía a Él de todas partes.

”Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrando en una barca, se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar.” (Marcos 4:1).

Después de pasar el día enseñando, Jesús les dijo a sus discípulos: “Crucemos al otro lado”. Ya estaba en la barca, así que salieron y dejaron a la multitud.

”Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.
Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?” (Marcos 4:37-41).

“…¿Quién es éste?…” Mil años antes, el profeta David ya había respondido a esa pregunta:

“Como ebrios tropezaban, se tambaleaban; de nada les valía toda su pericia. En su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de su aflicción. Cambió la tempestad en suave brisa: se sosegaron las olas del mar.” (Salmo 107:27-29 NVI).

¿Quién puede calmar el viento y las olas simplemente al hablarles?

La misma Voz que los creó.


Esto ha sido una porción (usado bajo permiso del autor) del libro «Rey de Gloria» narrado por Paul D. Bramsen 
(nota: el uso de negrillas, cursivas y algunos cambios de versión de la Biblia son nuestra y no del original) 
Creditos:  2019 © ROCK International www.king-of-glory.com


Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.(Tito 2:11-14)